Matemática, colaboración y desafíos marcaron la tercera versión de la Yincana Matemática
El Liceo Juana Ross de Edwards vivió el pasado jueves 24 de septiembre la tercera versión de su Yincana Matemática, una experiencia que reunió a estudiantes de 5° Básico a 4° Medio en torno a diferentes desafíos diseñados para aprender, colaborar y poner a prueba sus conocimientos de una manera lúdica.
La actividad se desarrolló en el gimnasio del Liceo y convocó a 10 representantes por curso, quienes participaron en una serie de pruebas matemáticas que combinaron conocimientos, razonamiento, rapidez, creatividad y, especialmente, trabajo en equipo.
La profesora de Matemática Roxana Castro explicó que, aunque la actividad tiene un componente de competencia, su propósito principal es generar una experiencia positiva de aprendizaje y colaboración.
“Se trata de una competencia, pero de una sana competencia, donde los chicos y las chicas colocan todas las habilidades que han ido adquiriendo a través de los cursos. Es un trabajo colaborativo en equipo, donde tienen que ir ayudándose y apoyándose en distintas actividades”.
Entre los desafíos preparados para esta tercera versión se incluyeron rompecabezas con problemas matemáticos, adivinanzas, puzles y actividades relacionadas con operaciones y razonamiento, entre otras propuestas.
Para la profesora, uno de los principales objetivos es cambiar la manera en que algunos estudiantes se relacionan con esta asignatura:
“Son actividades más bien lúdicas, donde tratamos de que los estudiantes se acerquen a la matemática de una manera entretenida, divertida y sin miedo”.
La experiencia fue también valorada por los propios protagonistas. Iván, estudiante de 8° Básico, destacó que la yincana permite aprender de una manera distinta:
“Siento que nos enseña a trabajar de una manera divertida y también sirve para probar los conocimientos que tenemos sobre matemática”.
Por su parte, Trinidad, estudiante de 4° Medio, relevó el valor de generar este tipo de experiencias dentro de la vida escolar:
“Me parece que son espacios que tienen que ocurrir especialmente dentro de una comunidad educativa, porque hace que nos pongamos retos y nos desafiemos a nosotros mismos para obtener un objetivo en común”.
La tercera versión de la Yincana Matemática permitió que estudiantes de diferentes edades compartieran una experiencia en la que resolver un problema significó también conversar, organizarse, escuchar a los demás y construir respuestas conjuntamente.

