Educadores y familias participan en Workshop de Bienestar Digital para fortalecer el trabajo conjunto entre colegio y familias
Un grupo de educadores y representantes de las familias del Liceo Juana Ross de Edwards participó en un Workshop de Bienestar Digital, instancia orientada a generar herramientas y acuerdos que permitan promover hábitos digitales saludables y fortalecer el bienestar emocional de niños, niñas, jóvenes y adultos de las comunidades educativas.
La jornada se desarrolló el pasado lunes 24 de agosto en el Colegio Villa María, en Santiago, y fue organizada por Claro Chile y Educomlab. El taller fue conducido por el periodista y académico Daniel Halpern, quien ha desarrollado su trabajo en torno al impacto de las tecnologías y el bienestar digital.
La participación del Liceo fue de representantes de toda la Comunidad Educativa Pastoral. Asistieron Patricia Silva y Carolina Candia, desde la Subdirección de Formación; Sor Jessica Olea, en representación de Pastoral; Ian Beltrán, profesor asesor del Centro de Estudiantes; y Mónica Aguilante y Allison Álvarez, representantes del Centro de Padres.
Esta diversidad permitió abordar el bienestar digital como una tarea que no corresponde exclusivamente al colegio o a las familias, sino que requiere del compromiso y participación de los diferentes actores que acompañan el crecimiento y formación de los estudiantes.
El workshop tuvo un carácter práctico y puso el acento en avanzar hacia un balance digital que contribuya al bienestar emocional de toda la comunidad educativa. Para ello, se trabajó en la importancia de promover hábitos saludables en la relación cotidiana con dispositivos, plataformas y entornos digitales.
Entre los desafíos abordados se encuentra la necesidad de que colegio y familia puedan alinear sus criterios, construir acuerdos transversales para la comunidad, involucrar activamente a las familias en un proyecto común, implementar acciones concretas y generar las condiciones necesarias para que los acuerdos y cambios puedan sostenerse en el tiempo.
Para Patricia Silva, la experiencia representa una “oportunidad de iniciar un trabajo para buscar el bienestar digital de toda la comunidad educativa”.
Desde la representación de las familias también se valoró especialmente la posibilidad de construir un espacio de diálogo que permita alcanzar acuerdos concretos orientados al bienestar de todos los estudiantes.
La participación en este encuentro abre una oportunidad para continuar reflexionando como Liceo acerca de la relación que niños, niñas, jóvenes y adultos establecen con la tecnología y cómo esta puede integrarse de manera equilibrada a la vida cotidiana.
El desafío será avanzar desde la reflexión hacia la construcción de criterios y acciones compartidas entre estudiantes, familias y educadores, comprendiendo que el bienestar digital forma parte del acompañamiento integral que la comunidad educativa ofrece a sus estudiantes.






