Comunidad del Liceo Juana Ross de Edwards acompaña a la familia Arquero Fernández ante el fallecimiento de Patricia.

Con pesar, el Liceo Juana Ross de Edwards comunica el fallecimiento de Patricia Arquero Fernández, exalumna de nuestro establecimiento e hija de nuestro querido funcionario Vidal Arquero, y hermana, también colaboradora del Liceo, Mónica Arquero.
Patricia mantuvo un profundo vínculo con nuestra comunidad educativa. A su historia como exalumna se suma que sus dos hijos también estudiaron en nuestro Liceo, prolongando así el lazo de su familia con esta casa educativa.
Quienes compartieron su vida recuerdan a Patricia como una mujer alegre, trabajadora, cariñosa y profundamente preocupada por su familia.
Como hija mayor, asumió con naturalidad el cuidado y preocupación por sus hermanos. Estaba pendiente de cómo se encontraban, procuraba que tuvieran lo necesario y expresaba su cariño a través de pequeños gestos y regalos.
Fue también una tía muy cercana. Sus sobrinos ocupaban un lugar especial en su corazón y los quería como si fueran sus propios nietos. En celebraciones familiares, especialmente en Navidad, disfrutaba preocupándose de cada persona y entregando los regalos.
Su familia la recuerda como una mujer de carácter fuerte, leal y defensora de aquello que consideraba justo, especialmente cuando se trataba de proteger y acompañar a quienes amaba. Muchas veces priorizaba las necesidades de los demás antes que las propias y estuvo siempre atenta al bienestar de sus hijos.
Esa cercanía también caracterizó su extensa vida laboral. Durante 46 años trabajó en Vitamin Center, donde construyó relaciones marcadas por su dedicación, responsabilidad y trato amistoso con quienes fueron sus compañeros y clientes.
Como comunidad educativa, acompañamos con especial afecto a Vidal Arquero, Mónica Arquero, sus hijos y a toda la familia, uniéndonos a su dolor y elevando nuestra oración por el eterno descanso de Patricia.
Este lunes 24 de agosto, a las 12:00 horas, se celebrará una Santa Misa en la Capilla del Liceo Juana Ross de Edwards, para encomendar su vida al Señor y acompañar fraternalmente a su familia.

