Estudiantes de Kínder del Liceo Juana Ross de Edwards comienzan su camino hacia Primero Básico 2027
Con alegría, entusiasmo y nuevas experiencias, los niños y niñas de Kínder del Liceo Juana Ross de Edwards comenzaron a vivir su proceso de transición hacia Primero Básico 2027. La primera actividad se realizó el jueves 8 de octubre en las salas de los primeros básicos, donde los estudiantes tuvieron la oportunidad de conocer los espacios que los recibirán el próximo año y compartir con compañeros de los otros cursos de Kínder.
Esta experiencia, que se desarrolla anualmente en nuestro Liceo, busca acompañar a los niños y niñas en una etapa importante de su trayectoria escolar, favoreciendo una transición respetuosa, gradual y cercana, que les permita enfrentar con confianza los cambios que encontrarán al ingresar a la Educación Básica.
La jornada forma parte de un proceso de articulación preparado por las educadoras de párvulos, las profesoras de Educación Básica, las coordinaciones de ambos niveles y el equipo multiprofesional, quienes trabajan de manera conjunta para que este paso sea una experiencia positiva y significativa para cada estudiante.
El paso de Kínder a Primero Básico implica descubrir nuevas salas, conocer a otras docentes, compartir con más compañeros y compañeras, recorrer diferentes espacios del establecimiento e incorporar nuevas asignaturas y experiencias de aprendizaje.
Por ello, el Liceo ha puesto especial atención en generar instancias que permitan a los estudiantes familiarizarse progresivamente con estos cambios, manteniendo el acompañamiento afectivo y las experiencias de aprendizaje que han caracterizado su etapa en Educación Parvularia.
María Dolores Gamboa, coordinadora de 1° a 3° Básico, destacó que este proceso busca entregar seguridad y tranquilidad tanto a los estudiantes como a sus familias.
“Queremos realizar un proceso de transición respetuoso para nuestros niños de Kínder, que van a encontrarse con nuevas aulas y nuevas docentes. Ha sido un proceso preparado por un equipo amplio, donde participan todas las personas que trabajamos en los niveles de transición, el equipo multiprofesional y las profesoras de Educación Básica. Pretendemos que nuestros niños se vayan cohesionando y que este cambio sea lo más fácil posible para ellos”, explicó.
En este sentido, destacó que Primero Básico contará con tres tutoras, lo que permitirá mantener espacios de conversación y acompañamiento en grupos pequeños, favoreciendo el conocimiento de cada estudiante y sus necesidades.
“Nuestros niños van a seguir teniendo grupos pequeños de conversación y rutinas muy parecidas a las de Kínder, porque mantenemos una comunicación constante con las educadoras. Hay actividades que se realizan en Kínder y que continúan en Primero Básico, como los talleres y las tutorías. Queremos que las familias tengan tranquilidad y confianza en esta experiencia”, agregó María Dolores Gamboa.
La Nueva Educación Relacional también se vive en la transición
Este proceso se encuentra estrechamente vinculado con el camino de transformación educativa que desarrolla el Liceo Juana Ross de Edwards, donde las relaciones, el acompañamiento y el bienestar de los estudiantes ocupan un lugar fundamental.
Desde esta mirada, la transición no consiste únicamente en cambiar de curso o de sala, sino en continuar construyendo vínculos, fortalecer la autonomía y ofrecer a los niños y niñas las herramientas necesarias para seguir creciendo.
Paola Pereira, coordinadora del Nivel Parvulario, destacó que los estudiantes cuentan con una preparación que les permitirá asumir esta nueva etapa con confianza.
“Nuestros niños están con herramientas para enfrentar este nuevo caminar. Tenemos un proceso muy articulado con los primeros básicos, por lo tanto, sentimos que ellos tienen todas las posibilidades para poder seguir desarrollándose, principalmente desde lo relacional, que es lo que nuestro colegio hace un par de años ha resaltado en la formación de nuestros estudiantes”.
La articulación entre Educación Parvularia y Primer Ciclo Básico permite dar continuidad a las experiencias pedagógicas y de acompañamiento, respetando los ritmos de aprendizaje y las características propias de cada niño y niña.
Otro aspecto fundamental de este proceso es la participación de las familias, quienes cumplen un papel importante al acompañar emocionalmente a sus hijos e hijas frente a los cambios que se aproximan.
Desde el Liceo se invita a los padres y apoderados a conversar con los niños sobre esta nueva etapa, anticipándoles de manera positiva las experiencias que vivirán durante 2027.
“Las familias nos pueden ayudar anticipando a los niños esta nueva aventura. Sabemos que enfrentarán varios cambios, desde la cantidad de compañeros hasta los espacios del colegio que comenzarán a recorrer. La familia cumple un rol preponderante en esta anticipación, para que ellos lleguen con menos ansiedad a vivir este momento”, señaló Paola Pereira.
La coordinadora también quiso transmitir un mensaje de confianza a las familias que se preparan para acompañar a sus hijos e hijas en este importante paso.
“Los invitamos a confiar en este proceso tan bonito que tenemos en nuestro colegio. Queremos entregarles mucho cariño y contención. Los esperamos con las puertas abiertas y con el corazón lleno de amor para recibirlos en Primero Básico”.

