Educadores del Liceo Juana Ross de Edwards finalizaron el semestre con una jornada de oración, reflexión y crecimiento personal
Con un espacio especialmente dedicado al encuentro, la espiritualidad y la formación, los educadores, profesores y asistentes de la educación del Liceo Juana Ross de Edwards culminaron el primer semestre participando en una jornada organizada por la Dirección del Liceo.
La actividad comenzó con un momento de oración, animado por el equipo de pastoral, inspirado en la canción «Eso que soy, eso te doy», del sacerdote argentino Eduardo Mena, invitando a los participantes a reconocer que los dones, talentos y capacidades que cada persona pone al servicio de los demás son un regalo recibido de Dios. Fue una instancia para agradecer la vocación educativa y renovar el compromiso de acompañar con amor y esperanza a los niños, niñas y jóvenes de la comunidad.
Posteriormente, la jornada continuó con la conferencia del Doctor en Educación Arnaldo Canales, reconocido impulsor de la educación emocional en Chile, quien desarrolló un taller centrado en el autoconocimiento como una herramienta fundamental para quienes tienen la misión de educar.
Durante su exposición, Canales destacó la importancia de que los adultos que acompañan procesos educativos conozcan su propio mundo interior, comprendan el valor de las relaciones humanas y fortalezcan los vínculos que construyen diariamente con los estudiantes.
«En la medida que el docente y las personas que trabajan con niños puedan conocerse más y comprender la importancia de las relaciones, fortalecemos finalmente la identidad de cada estudiante», señaló.
Asimismo, enfatizó que la educación actual necesita seguir avanzando hacia una mirada más humana, donde los logros académicos convivan con el desarrollo emocional, espiritual y valórico de las personas.
«Hoy las instituciones educativas necesitan humanizarse. Es muy importante formar profesionales, pero también alimentar aquellas dimensiones que históricamente estuvieron desatendidas por la educación», expresó.
El especialista valoró especialmente el sello formativo del Liceo Juana Ross de Edwards y de la Congregación de las Religiosas de Santa Marta, destacando que la formación integral, la espiritualidad y la reflexión permanente sobre la persona constituyen una fortaleza para la educación de hoy.
«Percibo que las instituciones con una fuerte identidad valórica y espiritual promueven relaciones más humanas y buenas prácticas. Ese es un gran valor que hoy la sociedad necesita», concluyó.
La jornada permitió cerrar el semestre fortaleciendo el sentido de comunidad, renovando la vocación de servicio y reafirmando el compromiso de seguir construyendo una educación que pone en el centro a las personas, sus vínculos y su crecimiento integral, fiel al carisma de Santa Marta.





